Reflexiones personales de la esposa-reina de un auténtico cornudo consentidor "proactivo" sobre las prácticas sexuales cuckold

Seguro que a alguno de vosotros os ha pasado, mis queridos lectores, y os habéis encontrado en alguna red social con alguien o con alguna pareja con la que coincidisteis años atrás. Estas pasadas Navidades, trasteando por una de esas redes contacté con un viejo conocido. Intercambiamos los saludos de rigor y pronto entramos a hablar del asunto. Su condición de marido cornudo había evolucionado en la misma proporción que el grado alcanzado por su esposa-reina en soltura y dominación. La conclusión es que a este viejo amigo le habían salido unos frondosos y erectos cuernos de alce. Tras comentar algunas de sus aventuras me hizo referencia a una reflexión que su esposa-reina había escrito a consecuencia del universo cuckold.

Recojo a continuación la citada reflexión para vuestra información. Salvo alguna corrección ortográfica y de erratas me he decidido a publicarla manteniendo el texto tal cual me lo han enviado. Yo no estoy de acuerdo en todos los puntos pero si es cierto que el hecho de que el cornudo suba a un altar a su mujer puede convertir a esta en ama hija de puta que le haga la vida imposible pero como dice esta amiga: “sarna con gusto no pica”. Y es que amigos, ¿dónde está el limite de una fantasía corna a otra de tinte sadomaso?

Os voy a pedir un favor, en lugar de subir comentarios como: “te dejo mi whatpp y me avisas” o “yo tengo una situación similar quiero contactar contigo” (que habréis visto que muchos de este tipo de comentarios no publico ya que no aportan nada y al ser anónimos tienen poca credibilidad) prefiero los que aportéis reflexiones personales o experiencias que contribuyan a un debate fructífero para estas prácticas sexuales.

Mi primer comentario al respecto y que puede ser un punto de debate, a colación de lo que opina esta amiga, es que no se puede hablar de blanco y negro en una relación cuckold, dentro de ella cabe una amplia escala de grises que puede ir desde el tonteo en alguna ocasión por parte de una pareja y jugar con esta fantasía a llevar la práctica a un grado de máxima pureza y de plena humillación del macho ex-alfa. Leer, reflexionar y opinar.


Reflexiones personales de la esposa-reina de un auténtico cornudo consentidor

El mantener una relación cornuda te permite desarrollarte totalmente como mujer, vivir experiencias nuevas en todos los órdenes y conocer mejor a los hombres.

Los maridos, por su parte, encuentran su identidad sexual que en muchos casos ha estado oculta. Ser cornudo es una opción sexual como la de homosexual, bisexual, heterosexual, etc. Este tipo de relación no la pueden disfrutar todos. Ellos tienen que tener una predisposición natural para llevar cuernos, un cornudo no se hace, nace con esa condición que se despierta cuando conoce a la pareja perfecta. Actualmente hay muchos más hombres predispuestos a llevar cuernos de lo que parece, hombres que asumen su condición sexual.

Hay corneadores que en realidad estaban pidiendo a gritos unos buenos cuernos y cuando conocen a su mujer perfecta, dejan la condición de macho Alfa para ser los mejores cornudos, para ellos no existen otras mujeres, en su cabeza solo existe la imagen de su amada siendo cubierta y llenada por otros machos Alfa asumiendo de esta manera su condición sexual y permitiendo llegar a límites insospechados a su mujer.

Un marido cornudo puede dejar de pensar por sí mismo y si su mujer quiere puede pasar a un plano donde él acepta solo disfrutar de ella en las limpiezas después de ser cubierta por sus amantes.

En cuanto a los celos, las mujeres que están en este tipo de vida son por norma general celosas y no están dispuestas a compartir ni a su marido ni a su amante salvo estando ellas presentes, pero nunca compartirán a sus esposos con otras, disfrutarán viendo a sus maridos preparando a sus amantes y siendo penetrados por estos. Por otra parte para un cornudo consentidor, los celos son parte inherente de su condición y para su excitación. Lo que no cabe duda es que en las parejas Cuckold su amor, aceptación y complicidad es total llegando a romper todos los tabúes y llegando a incluir en los juegos: cinturones de castidad, sumisión y la penetración con condón a sus esposos, recordándoles así su condición sexual y que la eyaculación sin medios de prevención solo está permitida a sus amantes, entre otras muchas prácticas.

Para muchas de las esposas la palabra CORNUDO es una palabra prohibida, por miedo a hacer daño y humillar a sus maridos, pero no hay que tener miedo a recordarles su condición, tanto oralmente como gráficamente porque nosotras somos las causantes de que su condición salga a la luz, ellos disfrutarán viéndonos con nuestros amantes, escuchando como gozamos y sobre todo limpiando lo que ellos nos depositen en nuestro interior.

Dejarles ver quien manda en casa

Cuando una mujer me pide consejo siempre le digo lo mismo, a las personas que les gustan las personas de su mismo sexo les llamamos gays o lesbianas, porque no llamar a nuestros maridos cornudos si su condición sexual es esa, seréis más felices si empezáis a entender que en casa tenéis a un marido muy especial y le debes tratar como lo que en verdad es. Dejarles ver quien manda en casa, que vuestro sexo y cuerpo solo es para vuestros amantes, preparaos para que todos y cada uno os deje su simiente dentro, dejar que vuestros esposos de vez en cuando estén presentes en vuestros encuentros sexuales y ser felices amando y llamando a vuestro marido por su nombre.

Ser un cornudo es una forma de sadomasoquismo, es una condición sexual, debemos entender que el placer se obtiene de ser humillado por su esposa y esta adopta un papel de dominación que refleja una compleja interacción de la liberación sexual femenina y económica, de la destrucción de la privacidad y el secretismo por la tecnología, de los matrimonios cambiantes y de los valores sexuales más liberales. Un cóctel magnificado en esta condición sexual

Estos hombres consideran a las mujeres unas reinas. Ellos piensan que la sangre que corre por nuestras arterias nos convierte en unos seres adorables, majestuosos, y calientes. Llevan toda la razón, las mujeres ya no somos solo las reinas de la casa. Las mujeres somos las reinas del sexo.

Somos la parte húmeda y fértil del planeta

Nuestra energía sexual es superior a la masculina. Tenemos un cuerpo sinuoso, redondo, aterciopelado, capaz de alcanzar el clímax no una, sino muchas veces. Por eso el corazón nos late más deprisa, pero se desgasta más despacio. Somos la parte húmeda y fértil del planeta.

Quisieron convertirnos en seres frígidos para mantener un orden social. Afirmaron que la virtud estaba en la virginidad, nos desearon castas y para ello se inventaron hasta cinturones, o incluso amputaron nuestro útero, o el clítoris, o los labios mayores y menores. Nos quemaron por hechiceras, por putas y por guarras, dijeron que éramos incapaces de disfrutar del sexo, pretendieron que la maternidad fuera nuestra única razón de ser. Escribieron en los libros sagrados que no teníamos alma.

En los años setenta unos científicos confirmaron que el orgasmo femenino existía. Y eso fue una revolución. Desde entonces, poco a poco, hemos ido ocupando el lugar que nos arrebataron. Bien lo saben aquellos hombres que disfrutan de sus reinas. ¿Cómo? Haciéndolas gozar a tope.

Hay muchas maneras de darnos placer así, pero una en especial nos ha dejado volar: cuckold. De hecho, la podríamos considerar como una práctica sexual extrema, puesto que se carga de un plumazo al menos un par de piedras angulares históricas de la relación de pareja en nuestras sociedades, a saber, el monopolio sexual y los celos.

El Cuckold o Matrimonio Cornudo es uno de los nombres que definen a estas parejas heterosexuales donde el varón es consciente de la superioridad sexual de su mujer y de su condición sexual donde no sólo la permite relaciones con otros, sino que la incita a mantenerlas. El marido cornudo debe ayudar a su esposa a ligar con otros hombres de manera proactiva, le deberá comprar ropa interior “especial” para la primera cita, actuará de chofer y acompañante al encuentro con el otro. Deberá esperarla de manera servicial, sin molestar, y estando siempre a disposición de su esposa o del amante de esta. Y luego incluso se postrará con devoción y deseo ante los restos de esa noche de pasión para dejar el sexo de su reina totalmente limpio.


Es evidente que un estilo de vida así puede resultar liberador para ellas... pero también para ellos. El marido deja de sentir la presión de comportarse como un macho alfa asumiendo su verdadera condición sexual. Su mujer se convierte en una figura a venerar, pero este tipo de veneración sexual altera las tradicionales relaciones de poder en la relación pasando todo el poder exclusivamente a ellas.

Cambiaron los tiempos y ahora son los chicos quienes tienen que portar los cinturones de castidad. Y hasta anillas y jaulas electrificadas para el pene que controlan sus más bajos instintos. Pero ya se sabe que sarna con gusto, no pica.

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Mabel nos envía su felicitación navideña y aprovechamos para entrevistarla: “Me gustan con un glande bien grande, gruesas y muy venosas, me da mucho morbo que una polla esté llena de venas bien gruesas”

Mabel Big Boobs es una de nuestras amigas lectoras más fieles a la hora de felicitarnos la Navidad y de enviarnos alguna imagen dedicada para todos vosotros.
Puntual a su cita, Mabelita nos ha enviado su felicitación que una vez publicada en el blog la podéis descargar y felicitar con ella a vuestros amigos y amigas.
Pero este año hemos querido saber más de Mabel y no quedarnos solo en la invitación. Por eso hemos tenido una charla con ella para que todos vosotros, mis queridos lectores, sepáis más de esta bellísima y tetona mujer. Mabel, gracias por tu felicitación.
Después de la entrevista he incluido una selección de alguna de las imágenes navideñas que mi querida Mabel nos envió para el blog.


Entrevistamos a Mabel Big Boobs, también conocida por Mabelita Big Breasts

Ficha técnica:

Estado civil: Casada

Edad: 46

Profesión: Funcionaria

Nacionalidad: Española

Cuántos novios has tenido: Novios formales, dos

Cuántos amantes: Ni idea, bufff…

Cómo recuerdas la primera vez: Bueno… no fue como en las películas porno, desde luego, jajajaja. Un poco torpes…

Nombre y dirección del blog:

En lugar de blogs prefiero mi canal de youtube Mabel Big Boobs, este es el enlace:

https://www.youtube.com/channel/UCF8HlkqL7sZkCO0at_K8-Jw

o en mi perfil de Facebook,

https://www.facebook.com/profile.php?id=100014524870782

También es verdad que tenido varios blogs pero no sé que pasa con ellos, la dirección siguente el es último que tengo:

http://tetasmaduras.blogspot.com.es/




Alberto Toro.- Te defines como una hotwife… a ver explícanos este concepto.
Mabel.- Bueno soy una esposa caliente, es decir, puedo follar con quien me apetezca y hacer con esa persona todo lo que quiera. Mi marido está completamente de acuerdo. Puedo enseñar tanto como quiera cuando voy por la calle, suelo jugar a ir sin bragas, o sin sujetador, o con una camiseta muy prieta, suelo acercar las tetas a los hombres en el autobús, por ejemplo y veo cómo se ponen nerviosos. Ese es mi concepto. Esposa caliente, y yo soy muy caliente.

AT.- En la entrada de tu blog dices que eres lo que a muchos les gustaría que fuese tu mujer… ¿Nos lo explicas?
Mabel.- Bueno, hay dos términos. En primer lugar, estoy segura que todos los maridos querrían que sus esposas fuesen tan abiertas sexualmente como yo. Tan putas. En el sexo hago y me dejo hacer absolutamente de todo. No hay una práctica a la que no me atreva y eso sé que muchos maridos lo desearían para sus esposas. En segundo lugar desde que tengo los blogs, me he dado cuenta de que muchos maridos desean con todas sus fuerzas ver sus esposas bien penetradas y folladas por otro hombre. Yo a mi marido ya le he hecho ese regalo.

AT.- Sí, la verdad es que cada vez hay más maridos que abiertamente dicen que les gustaría que su mujer les pusiera unos cuernazos consentidos. Mabelita, se sincera, cómo te gustan las pollas.
Mabel.- Bueno, lamento decepcionar a muchos, pero el tamaño sí importa. Sobre todo el grosor. Me gustan gruesas, con un glande bien grande y muy venosas. Me da mucho morbo que una polla esté llena de venas bien gruesas. Es como una fantasía, no sé. Me parece que van a ser más potentes.

AT.- ¿Te gustan leferas?
Mabel.- Sí. Me gusta que un hombre eyacule una buena cantidad, la verdad. Muchos chicos me han dicho que conmigo se corren más copiosamente que con las otras o con sus mujeres. Con el semen, lo que menos me gusta es tragarlo pero lo he hecho más de una vez. Generalmente, los chicos se han corrido en mis tetas, pues suelo terminar de follar con una cubana. Es un regalo que hago si el chico lo merece, jejeje.

AT.- Tu pareja o marido, podemos decir que es un cornudo consentidor… o en que apartado de marido le catalogas.
Mabel.- Mmm… creo que no… o sí, no sé. Pero en ese caso yo sería lo mismo. El trato que tenemos es recíproco. Mi marido también puede follarse a quien quiera. Somos… liberales. Creo.

AT.- Qué tipo de fantasía o práctica sexual te produce más placer.Mabel.- Fantasías he tenido muchas pero suelo jugar con la de que me están follando muchos hombres a la vez.

AT.- Qué papel juegan los tetones en tu vida sexual.
Mabel.- Jajajaja, sabía que me ibas a preguntar algo así. Juegan un papel importante. A los chicos aunque algunos dicen que no les gustan las tetas grandes, yo personalmente cada vez que he estado con uno, cuando llega el momento de que me quito el sujetador, se quedan todos con la boca abierta. Me gusta mucho hacer cubanas, creo que soy una auténtica experta, quieras que no, llevo casi 30 años haciendo pajas cubanas, algo sé, ¿no crees?

AT.- 30 años, joder Mabel, sin duda eres una experta. Por cierto, ¿encuentras sujetadores fácilmente para ese par de tetazas que tienes?
Mabel.- He buscado muchas veces a ver si pudiese conseguir algo así como un “wonderbra”, pero no encuentro nada para mi talla. A lo mejor no se fabrican, no sé. Me gustaría tener uno de esos sujetadores que te suben todo arriba para poder salir a a la calle así. Si alguien sabe cómo conseguir uno de esos… Mi talla es la 105D.

AT.- Puedo dar fe de que eres una experta meona, hemos tenido oportunidad de disfrutar de alguno de tus chorros… Qué sientes en esos momentos en el plano sexual.
Mabel.- Bueno, me da morbo ver a un chico mientras me meo encima de él. Lo mejor de todo es que hay chicos que han llegado a correrse tan solo por recibir mi pis caliente encima. Esta es una de las cosas a las que me refiero, que las esposas de mis admiradores no suelen hacer.

AT.- Pero Mabel, creo que con lo que más disfrutas en el sexo es cuando te exhibes. Cuándo empezaste a sentir ese placer de enseñar.
Mabel.- Me encanta. Desde muy jovencita todos los hombres me miraban a las tetas y yo cada día me vestía más provocativa para que miraran más. En realidad deseaba sacarme las tetas y que me las tocaran aunque por supuesto jamás lo hice. Me gusta que me vean. En agosto pasada en la fiesta de unos amigos franceses nos pasamos todos con la bebida y terminé con las tetas fuera, sólo éramos dos chicas y había otros ocho chicos. Te puedo jurar que me lo pasé de vicio durante esos momentos. Es una sensación especial observar al que te mira, me produce placer.

AT.- Qué te falta hacer en sexo.
Mabel.- No he conseguido hacer “squirting”. Lo he intentado muchas veces pero nada, no me sale. Además me haría mucha ilusión. Si alguna amiga me quiere dar algún consejito…

AT.- Volviendo a tus tetones. No sé si será una leyenda pero dicen que la mujer de pecho grande suele ser más cachondona que el resto y que además tiene más posibilidades de sentir placer en esa zona de su cuerpo. Qué nos podrías decir de esto. ¿Tienes orgasmos pezoneros?
Mabel.- Mira, lo cierto es que no me gusta especialmente. Hay chicos que se pasan con los pezones y te llegan a hacer daño. No tengo un placer especial en los pezones, la verdad.


Alberto Toro.- Ahora vamos hablar de tu blog. Qué objetivo cumple para ti.
Mabel: Mmm… contaros mis cosas y enseñaros eso que sé que os gusta tanto… Vais a encontrar fotos de mis admiradores, de mis amigas, y claro, fotos mías. También experiencias mías y emputecimientos varios.

AT.- Cuál ha sido el mejor comentario que han hecho tu blog.
Mabel: Un chico de 20 años, me dijo que si yo se lo pidiera, dejaría a su novia de 19 por pasar una sola noche conmigo. Que me prefería a mí 1000 veces. ¿Te imaginas??

AT.- Sí, me imagino. ¿Tienes el teléfono de ese chico para que me pase el teléfono de la novia? De qué experiencia que haya sido entrada en tu blog recomiendas a tus lectores.
Mabel.- Me gusta mucho la titulada “En casa de un amigo”. Si le hubieseis visto la cara… ¡Fue algo increíble!

AT.- Y hablando de blogs, qué opinión te merece el blog de Alberto Toro.
Mabel.- Pues la verdad es que me encanta desde hace años. Creo que es probablemente el más morboso del panorama.

AT.- Mabel te aseguro que se me ha quedado grabado lo que has dicho de que eres una experta haciendo cubanas. La verdad es que es una práctica que no se valora lo suficiente y que creo no se hace todo lo que se debería hacer. Qué cubana recuerdas con más emoción.
Mabel.- Fue hace años, yo estaba en la universidad. Había un profesor del que se decía que había follado a varias de sus alumnas, se podía saber quienes eran por las notas tan altas de alguna de aquellas compañeras. Como tenía difícil aprobar esa asignatura fui al departamento y comprobé que el profesor estaba por la labor. Alberto, conseguí una nota fantástica gracias a una cubana que le hice. No sé cuantas veces me dijo después que era lo mejor que le habían hecho en su vida.

AT.- Matrícula de deshonor, je je je. Imagino al profesor, joder, cómo está la universidad. Por cierto, ¿la cubana fue en su despacho?
Mabel.- No, el profesor estaba casado pero tenía un piso en el centro. Alberto, me vas a permitir que a través de tu blog felicite la Navidad a todos tus lectores y que todos ellos tengan un fenomenal 2017. Por favor, si puedes publica mi felicitación y mi video de felicitación Navideña.

AT.- Es un honor aquí va.
Mabel.- Gracias Alberto. Muchos besos para ti.

Bien, tan solo felicitaros la Navidad. Os dejo un pequeño video para que les enviéis a vuestros amigos en los grupos de whatsApp, que seguro que os gustará.



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Ya que estamos en estas fechas, aprovecho para insertar una de las video felicitaciones que Mabelita nos regalo a todos los del blog unas Navidades pasadas.... Disfrutarlas. Una cosa, las imágenes que nos ha enviado Mabel han sido realizadas por su marido, un artista, honor para el que lo merece, en este caso, honor cornudo.






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Y ahora la mía: FELIZ NAVIDAD, JO JO JO JO.....
Alberto Toro.




Somos un matrimonio de 56 y 57 años y llevamos treinta años de vida cuckold

Una de las constantes que he observado en estos años, es el cariño y morbo con el que muchos cornudos recuerdan la primera vez que sus esposas les coronaron. Me refiero a que follaron delante de ellos con un corneador... esa primera vez.
Las razones que pueden justificar ese buen recuerdo es llevar a cabo, por fin, una fantasía sexual que en muchos casos cuesta bastante por las dudas de la esposa y por supuesto vivir en primera persona, ver en directo una situación que tiene un morbo tremendo. Mis queridos lectores, tenéis que estar de acuerdo conmigo que para un cornudo consentidor ser testigo directo de ese momento, ver disfrutar a su esposa en manos de otro hombre, oír los gemidos, sentir el calor, la humedad… siempre es algo especial pero la primera vez, uffff.
En esta ocasión un tocayo, Alberto, casado con Lola y con una dilatada trayectoria en este tipo de fantasías nos cuenta, en primera persona, su primera vez.
Sólo dos advertencias, no he podido certificar las fotos que incluyo. Obviamente no hay documento gráfico de aquel momento por eso me ha enviado imágenes de otros encuentros en las que Lola nos muestra su belleza. Y la segunda advertencia; recordar es volver a vivir pero al recordar a veces mentimos inconscientemente porque solemos quedarnos con los buenos recuerdos, de ahí la precaución necesaria que os recomiendo en su lectura.
En cualquier caso, le doy aquí las gracias a Alberto y a Lola, su bellísima mujer, por dejarnos compartir aquel primer placer cornudo. Y otra llamada para los lectores atentos y que subrayo en el testimonio del marido de Lola, me refiero a que cuando ocurrió esto, no había internet y la forma de conectar era mucho más complicada. Había varias publicaciones en la que los aficionados a este tipo de prácticas teníamos que recurrir, de ellas hay que destacar LIB y Climax y ensalzar su función en aquellos años como auténticos celestinos de papel entre parejas y amigos.
Espero que el cornudo de Lola nos siga contando otras de sus experiencias y una última reflexión, ahora que se venera tanto la juventud vuelvo a insistir: nada como la madurez para disfrutar plenamente del sexo y si no que se lo digan a esta cachonda pareja que está más cerca de los 60 que de los 50.
Sólo una cosa más. No he querido corregir ni censurar nada de lo que me ha enviado esta pareja. Os pido disculpas si observáis alguna falta ortográfica o un estilo gramatical un poco duro.



Buenas tardes Alberto.
Como te prometí te cuento en primera persona nuestra experiencia. Te pido disculpas por si no está bien redactado pero creo que lo más importante es que sepas lo que ocurrió y cómo ocurrió.
No tengo fotos de esta experiencia pero sí de otros encuentros en donde se ve el nivel de mi mujer, como esposa abierta, y lo cornudo que soy yo. No son buenas, están hechas con el móvil pero se ve claramente como uno de sus machos preferidos la folla y se corre dentro, esto es lo que más le gusta a ella, y a mí. Y me gusta porque no dudo un segundo, después de que ocurre, de ir a comerlo o follarla si el corneador me la deja llena de leche. Obviamente no folla con todos a pelo pero si hay alguno de nuestros amigos que tiene ese privilegio.
Un saludo Alberto, yo también me llamo Alberto, je je je...
Pero creo que lo más importante es lo que ocurrió y cómo ocurrió, como te comenté no tengo fotos, pero sí de otros encuentros en donde se ve lo zorra que es mi mujer y lo cornudo que soy yo, no son demasiado buenas, están hechas con móvil pero se ve claramente como uno de sus machos preferidos la folla y se corre dentro, es lo que más le gusta a ella y a mi, que no dudo en comérselo o follarla si me deja llena de leche, evidentemente no folla con todos a pelo pero si hay alguno que ha tenido el privilegio.
Si tienes alguna pregunta será un placer el contestarte, si te rogaría me dijeses si vas a publicarlo y si crees que merece la pena contar el final de lo que ocurrió aquella noche.
Un saludo Alberto (yo también me llamo Alberto jeje)
PD: si piensas publicarlo dímelo y mandaré fotos de mi mujer follando como las que antes te comentaba para ilustrar el relato.

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Somos un matrimonio de 56 y 57 años y con 30 años de vida cuckold. Lo que voy a contar en este relato es nuestra primera vez y que nunca olvidaré. Llevábamos cuatro años casados, puedo decir que en 30 años han sido muchas las veces las que mi mujer ha tenido relaciones con otros hombres, incluso con más de dos y de tres a la vez, yo en cambio jamás he estado con otra mujer que no sea la mía, no lo he necesitado, con ella tengo todo.



Tenemos cuatro hijos y dos nietos, hemos sido y somos muy felices con esta forma de vida. Decir también que al igual que otros matrimonios de este mundillo fui yo quien di el primer paso para conseguir lo que más deseaba, que no era otra cosa que ver a mi mujer disfrutando del sexo con otro hombre.

La señora del anillo.

La historia es de la primera vez en la que mi mujer tuvo sexo con otro, hasta ese momento yo era el único con el que había tenido relaciones totales, con sus otros novios no había pasado de los típicos morreos, alguna pajilla y con solo uno había tenido sexo oral. A partir de su primera vez han sido muchos y en ocasiones más de uno y más dos a la vez como ya he comentado antes, yo puedo estar presente o no, pero siempre me lo cuenta, no hay secretos entre nosotros. Esta es nuestra vivencia.
Yo siempre tuve la fantasía de ver a mi mujer entregada a otro y no se me iba de la cabeza la imagen de ella chupándole la polla a su antiguo novio, no lo vi, solo sabía lo que ella me había contado, como lo hizo y la sensación que le produjo que el sin avisar se corriera en su boca, no podía dejar de masturbarme pensándolo.
Un día en casa estábamos viendo una película porno, la protagonista follaba con tres tíos, noté en ella más excitación de lo normal y le solté a bocajarro que si no le gustaría verse en esa situación, ella excitada solo dijo un tímido “sí” lo dijo muy bajito y como avergonzada y me preguntó: ¿a ti no te importaría verme con dos tíos? No solo no me importaría es que me gustaría mucho, no dejo de imaginarme como se la mamaste a Pedro y te llenó la boca de leche, además me dijiste que te gustó. No dijo nada más, solo se lanzó sobre mi, me beso en la boca y después me hizo una mamada tremenda, según me la estaba chupando yo le decía, así se la chuparías a ellos, ella dejaba de chupármela para decirme siiiiiii y seguía mamando, no pude aguantar más y al ver su cara, sin poder evitarlo me corrí encima de su blusa, ella soltó una carcajada y dijo, ya veo que te gustaría, no sabía esto de ti y que lo disfrutaras tanto, volvió a reírse de manera un tanto burlona.
El caso es que nos aficionamos a las pelis porno y ella siempre quería ver películas en las que una mujer follaba con dos o más tíos y luego follaba como una loca cuando le decía que podía hacérselo con quien quisiera, pero al final nunca se atrevía a dar el paso.



Tardé más de un año en que ella aceptara a conocer un chico, en principio solo conocernos, nada más.
Decidimos quedar con un hombre que conocimos en los contactos de una revista, no me acuerdo si era Lib o Climax, en aquella época no había internet, ella lo eligió porque le parecía atractivo y muy varonil, era algo mayor que nosotros, tenía 35 años, por aquel entonces Lola tenía 26 y yo 27.

Quedamos en una discoteca del centro de Madrid, ella estaba como un flan, pero el chico supo ganarse su confianza, sin tocar ningún tema escabroso, yo la veía cómoda, en un momento que ella se fue al baño le pregunté lo que le parecía mi mujer, la respuesta fue contundente, “me encanta, es dulce pero con un toque pícaro”, me dijo para luego añadir “si quieres verla follar conmigo dímelo ahora porque luego no hay marcha atrás ni quiero líos”, a mí me sorprendió la seguridad que empleaba. Yo estaba callado y siguió: ¿estás dispuesto a ver como me mama la polla y que me corra en su boca, o ver como se abre de piernas para mí?, fue suficiente, tan cachondo como estaba solo pude decirle que sí, que lo deseaba más que nada. Su respuesta fue... “muy bien ya me había parecido que eras un buen cornudo, esta noche tu esposa será mi mujer y tú te conformarás solo con mirar, que seguro eso lo haces muy bien, cuando regrese tu esposa, ahora mi mujer, busca cualquier excusa para dejarnos a solas”.
Me sentía humillado ante sus palabras, pero acepté sin condiciones como el cornudo sumiso que soy
Cuando ella regresó enseguida dije que yo también iba al baño y el me dijo pues anda trae de paso otras copas y tarda un poco que Lola y yo estamos muy a gusto, lo dijo mirando a sus ojos, ella se ruborizó pero le sonrió y luego mirándome a mí me dijo, si cariño y ya sabes como me gustan los gin-tonic. Tuve una erección tremenda, les deje en la mesa charlando y fui al servicio donde me hice una paja para bajar la calentura, nada mas correrme tuve un bajón increíble y fue como regresar otra vez a la realidad, las dudas y los temores me invadieron pero me dije, a lo hecho pecho y si estamos aquí ha sido porque yo he querido.
Fui a la barra a pedir las copas y busqué un sitio donde poder espiarles sin que me vieran, les vi charlando muy animadamente, el se acerco a su oído como para decirle algo y ella sonrió, miró a su alrededor para ver si alguien les estaba mirando o supongo para ver si me veía a mi, el resultado fue que se dieron un beso rápido en los labios, volvió a mirar a su alrededor y al ver que no les observaban se dieron otro beso, este mas largo y profundo y pude intuir que con lengua y ver como la mano de él le cogía un pecho, Lola le retiró la mano, yo en ese momento ya estaba otra vez empalmado (como lo estoy ahora al recordarlo) ya no tuve miedo, solo morbo y excitación de ver a mi mujer morreando con otro tío, les di unos minutos más y me dirigí como un cornudo humillado con las tres copas hacia la mesa.



Con los nervios sólo se me ocurrió decir, ¿qué tal pareja, todo bien? Para qué diría yo aquello, él dijo, genial ¿a qué hacemos buena pareja tu mujer y yo? No sabía qué responder y dije lo primero que se me ocurrió; muy buena, se nota que hay feeling. Lola no se quedó callada y dijo, ni te lo imaginas cariño el feeling entre Javier y yo, soltando una risita tímida. La reacción de Javier fue darle un beso en la boca que ella no rechazo y mientras se besaban ella me miraba a los ojos, esta vez no le quito la mano de su pecho, creí enloquecer de morbo excitación y celos, ella no se cortaba en comerle los morros y además se dejaba sobar por un tío que acababa de conocer y delante de mí, sentí un hormigueo en el estómago, pero me gusto, me gusto ver a mi mujer en esa situación entregada a otro.
Cuando terminaron de besarse Javier le preguntó, ¿quieres que terminemos esto en mi casa? Ella le dijo mirándome a mí, lo estoy deseando y cuanto antes mejor, si es que mi maridito está conforme, Javier le interrumpió, “seguro que quiere solo hay que ver su cara”. Yo no tenía palabras, solo puede asentar como la cabeza siendo plenamente consciente de que yo no controlaba la situación y que tenía que asumir mi condición de cornudo ante mi mujer y el que iba a ser su amante, Javier.
Ya en la calle Javier nos dio su dirección, el se fue en su coche, no sin darle otro beso en la boca y agarrándola por el culo y diciéndole algo al oído que no escuche, nosotros fuimos en nuestro coche.
Ni decir tiene que mi mujer estaba loca por la excitación y yo con ella. Que cachonda y guarra estás, te has comportado como una puta en la discoteca le dije y ella sin cortarse un pelo se levantó la falda me cogió la mano y se la puso entre las piernas, sin necesidad de meter la mano por debajo de las bragas noté que estaba totalmente mojada, como si se hubiera meado… “así de cachonda y perra estoy, es lo que querías ¿no? pues esta noche lo vas a conseguir porque Javier me gusta mucho y me pone muy perra y muy guarra y veo que a ti también te gusta que lo sea, ya me ha dicho Javier que eres un gran cornudo. Tras un silencio sospechoso en el que noté a mi mujer más tranquila me soltó: “pero cariño tú eres más importante que Javier para mí y si no quieres nos vamos a casa y aquí no ha pasado nada, pero si decides que sigamos adelante luego no quiero reproches, ni podemos echarnos nada en cara el uno al otro, esto es algo que vamos hacer los dos juntos”.
A estas alturas ya os imagináis mi respuesta, esa noche fue nuestro bautismo como matrimonio cuckold, ella como zorra y yo como su cornudo sumiso de por vida.

Cuando llegamos a casa de Javier, Lola estaba tan nerviosa que el se dio cuenta y cogiéndola por la cintura le dijo, tranquila cariño, que aquí no va a pasar nada que tú no quieras que pase, la respuesta de Lola fue, es que quiero que pase y quiero que pase de todo y digo todo (subrayó mientras me miraba a los ojos) y se dieron un morreo de órdago.
Yo parecía que no existiera para ellos hasta que Javier la cogió de la mano y se sentaron en el sofá y me dijo, porque no nos preparas una copita a Lola y a mi que seguro la vamos a necesitar, en la cocina lo tienes todo, yo me ocupo de atender como se merece a esta preciosa dama. Les deje sentados en el sofá morreándose, desde la cocina escuchaba los gemidos de mi mujer y los cuchicheos de él que no lograba entender, ya en casa me contó lo que Javier le decía, pero en esos momentos solo entendía lo que decía mi mujer, siiii mucho, lo es mucho pero ahora solo soy tuya, sigue por favor que estoy muy caliente.



Cuando regresé al salón Javier le estaba chupando una teta y con la mano hurgaba por debajo de sus bragas, lo que producía que mí mujer se retorciera de placer, con la cabeza hacia atrás y moviéndola de un lado para otro hasta que nos cruzamos las miradas y me sonrió con una cara de puta que nunca había visto hasta ese momento. Con la mano me hizo señas para que me acercara para darle un beso, fue tremendo besarla los labios mientras Javier le daba mordiscos en los pezones y ver cómo le introducía los dedos en el coño, a cada roce con su clítoris ella daba un grito y me mordía los labios hasta el punto de hacerme daño. Cuando él se percató de mi presencia me dijo te gusta lo que ves, pues solo es el principio hoy tu mujer será mi mujer, se puso de pies y acercó su bragueta a la altura de la cara de Lola, no tuvo que hacer nada más , mi mujer empezó a quitarle el cinturón , después bajó la cremallera y con ansia le saco la polla totalmente dura y venosa de los calzoncillos, mirándole a los ojos le bajó el prepucio y le pasó la punta de la lengua por el glande recogiendo el líquido pre seminal como si fuera un néctar de dioses, para terminar por introducirse todo ese tarugo de carne en la boca, yo ya estaba sacudiéndome la polla como un mono ante la visión de la madre de mi hijo con la polla de otro en la boca, los dos, cada uno a su manera disfrutamos de lo lindo de ese momento.
Javier sabiéndose el macho alfa y dominando la situación me dijo, joder que bien la chupa tu esposa, se nota que es una buena zorra, tiene ganas la puta de una polla de verdad, va hacer que me corra en su boca la muy guarra, lejos de molestar a Lola sus palabras insultantes fueron un acicate y chupaba con más rapidez emitiendo gemidos de placer.


Javier por la cara que tenía estaba a punto de correrse, le dijo a Lola, como es la primera vez que tu cornudo ve como te comes una polla de un macho de verdad regálale con unos cuernos para que siempre tenga esta visión de su linda mujercita, ella le obedeció y con la mano con la que tenía cogida la polla levantó los dedos haciendo el símbolo del marido cornudo, él la cogió de la cabeza para que me mirara a los ojos, mi mujer me miró, estaba preciosa, con esa cara de puta que tenía , los ojos llenos de lujuria y se le podía adivinar una sonrisa pícara en la cara al ver la mía de asombro.
En ese momento Javier, su macho, no pudo aguantar más y entre jadeos empezó a correrse en su boca, ella al notarlo hizo lo posible por tragarlo todo, pero parte le rebosaba por la comisura de los labios.
Le sacó la polla de la boca para que sus últimos chorros fueran a su cara, como así sucedió, Lola se restregaba la polla por la cara como una loca mientras con la lengua recogía la leche que tenía a su alcance, como si no quisiera desperdiciar nada y Javier le ayudaba con los dedos introduciendo la leche en la boca, cuando termino de correrse se sacudió la polla en su cara y ella lo agradeció como la putita sumisa que se había convertido.
Cuando terminaron se dejaron caer los dos en el sofá, Lola con toda la cara brillante del semen de Javier, las tetas fuera con alguna gota de leche, abierta de piernas con la falda por la cintura y el maquillaje de la cara totalmente corrido, esa imagen de mi mujer no se me olvidará jamás, tenía una increíble pinta de puta, terminó de quitarse toda la ropa menos las bragas, nos tomamos la copa que había preparado y charlamos un rato de lo que había pasado, de vez en cuando ellos se daban un piquito,

Lola me miró y echándose encima de mí, me preguntó ¿te ha gustado mi amor? como me gusta que seas tan cornudito, pero esto todavía no ha acabado, aún me tiene que follar como tú no lo has hecho nunca y espero que lo haga por todos lados, en ese momento Javier con toda la visión del culo de mi mujer y al oírlo dijo, claro zorrita, te pienso follar por todos lados y este culito también, de aquí no te vas sin que te lo use, por el grito y el respingo que dio Lola comprendí que le estaba metiendo un dedo por el culo, ella apoyó su cabeza en mi hombro y empezó a jadear.
Javier en actitud dominante le tiró del pelo para que levantara la cabeza, zorra mira al cornudo de tu esposo que vea como disfrutas con mi dedo en el culo, y ella totalmente obediente me miró, tenía la boca abierta y con una sonrisa de alegría y de morbo, en alguna ocasión hacía a un gesto de dolor pero enseguida cambiaba la expresión por la de placer, la tenía a escasos centímetros de mi cara y podía sentir el olor a sexo y semen de otro macho, no pude resistirme y le besé en la boca como nunca antes.
No os voy a contar todo lo que sucedió esa noche porque, ya me he extendido demasiado, por lo que pido disculpas.
Solo una cosa más, mi mujer y yo en alguna ocasión habíamos tenido sexo anal, pero de forma ocasional, vamos muy pocas veces, dos o tres a lo sumo, yo casi nunca se lo pedía porque me parecía que no lo disfrutaba, luego comprendí que lo que no disfrutaba era con que fuera yo el que se lo hiciera.

Javier dejó de meterle el dedo en el culo y se levantó, ella se quejó y le dijo, no me dejes así cabrón sigue por favor sigue, -tranquila zorra que voy a por condones y un poco de aceite, que se nota que este no te lo folla mucho, joder que ganas de polla tienes.
Cuando regresó apartó la mesa y casi de modo imperativo le dijo, ponte de rodillas y apóyate en el sillón y ofréceme el culo y dile al cornudo que te baje las bragas para mi, al oírle me dispuse a bajarlas pero me detuvo, no dijo, que te lo pida la zorra, ella muy obediente me pidió que se las bajara y Javier otra vez me detuvo, seguro que la zorrita lo puede hacer mejor, si quieres polla tendrás que ser mas explicita. Entonces lo comprendimos, quería humillarme aún más y dejar bien claro quien era el macho.
Lola me miró y con voz entrecortada me dijo, cornudo bájame las bragas para mi macho y ábreme el culo, estoy deseando que me folle como tu no lo has hecho nunca. Javier soltó una sonora carcajada, muy bien, veo que has aprendido rápido, creo que te voy a tomar como mi puta oficial, uno no se encuentra fácilmente con zorras tan sumisas y con un culo como el tuyo.

Después de que yo le bajara las bragas el nuevo macho de mi mujer metió su cara entre sus nalgas, al notar su lengua caliente recorriendo desde su ano hasta el clítoris empezó a gemir. Javier se untó los dedos en aceite de oliva y le introdujo primero un dedo y luego dos, al mismo tiempo con la otra mano acariciaba el coño lo que a mi mujer le producía espasmos de placer y tuvo un orgasmo, después le llegó a meter cuatro dedos, por un momento pensé que su propósito era meterle el puño, pero no. Al final después de unos minutos Lola no aguantaba más retorciéndose de placer y le pidió que se lo follara de una vez, fóllame el culo cabrón que no aguanto más, soy toda tuya esta noche y el cornudo de mi marido está deseando aprender cómo hay que follar a una puta como yo.
El se reía y le preguntó, ¿qué pasa que no te folla bien el cornudo?
-él no sabe tratarme como tú, apenas le dejo que me de por el culo.
-dile al cornudo de tu marido como deseas que te la meta en el culo y díselo como ya sabes que me gusta.

Lola dirigiéndose a mí me dijo: -no aguanto mas cornudito, como deseo la polla de un verdadero macho en mi culo y en mi coño, se que tú también deseas ver como me hace sentir el estar con un verdadero macho, sentir lo que tu no puedes conseguir, quiero sentirme llena de una polla de verdad.
Sus palabras me dejaron pasmado y humillado, quería verla follar con otro pero nunca imaginé que ella pensara así, pero coño estaba tremendamente excitado y me gustaba sentir esa sensación, me levanté y como un cornudo sumiso le abrí su culo para el, que ya tenía el condón puesto.
Tanto Lola como yo pensábamos que se la metería en el culo, pero no, de un solo golpe se la metió en el coño hasta los huevos y mi mujer dio un grito que seguro tendrían que haber oído los vecinos, ella unas veces se agarraba a los cojines y otras los golpeaba con desesperación .
-Te gusta zorra, a que tu marido no te folla así
-nooooo, como tu no, me aburre follar con el, Diosssssssss que gusto Dios, fóllame fuerte por favor, duro muy duro, así, así, así, que me corro, que polla tienes cabrón.
-crees que al cornudo le gusta ver como te follo.
-siiiiiiii, lleva mucho deseándolo y yo también, sigue por favor no pares que me estoy corriendo, me corro, me corro, me corrooooo, ahhhhhhhhhhhh siiiiiiiiiiii
Hasta entonces, como más tarde me confesó, jamás había tenido un orgasmo como ese.


Sin más, Javier le saco la polla y puso el capullo en la entrada de su ano, mi mujer que se había corrido y se estaba recuperando del orgasmo se quedo parada esperando lo que inevitablemente le iba a pasar, sin esfuerzo alguno le introdujo el glande y ella dio un respingo y gritó, ¡¡¡CABRONAZO ME VAS A PARTIR EN DOS!!! pero no era dolor ya se lo había dilatado y con los jugos de su propio coño facilitaron la labor. Lo siguiente fue que se la metió hasta el final, ella agarraba con fuerza los cojines y los mordía a la vez, emitiendo un sonido ronco que le salía del alma a cada embestida de Javier, que cada vez la follaba el culo con más fuerza.çLola se retorcía de placer y a mi no me quedó otra que hacerme otra paja, Javier vio que me iba a correr y casi me ordenó que me corriera en la espalda de mi mujer, así lo hice, y ellos siguieron follando al menos cinco minutos más hasta que Lola le dijo correte ya que me esta empezando a doler.
El sacó la polla de su culo y le dijo date la vuelta putita que me voy a correr en tu cara, se quitó el condón y mientras con una mano la cogía de la cabeza con la otra se masturbaba, y mi mujer esperaba la leche con ansiedad, hasta que con un grito gutural empezó a echar chorros de semen, que le caían a mi mujer en la cara, el pelo y las tetas, cuando terminó ella volvió a limpiarla con la lengua y al final dándole un besito en el glande dijo mmmm como me gusta esta polla, no será la última vez que me folle, se volvió hacía mí y me dijo, cariño me lo estoy pasando con Javier en una hora mejor que contigo en los cuatro años que llevamos casados y los dos se rieron
Se levantó y los dos se fueron juntos a la ducha y me quedé en el salón esperando y reflexionando sobre todo lo que había ocurrido hasta el momento, sinceramente no me arrepentí de nada, era lo que siempre había querido ser.
La historia no terminó solo en eso, Javier nos invitó a cenar en un restaurante y después regresamos a su casa, pero esta vez todo se desarrolló en la cama no en el sofá, esa noche regresamos a casa a las 6 de la mañana.

Lo que ocurrió en el restaurante y hasta el final de la historia espero contarlo más adelante para no aburriros. Y gracias Alberto por permitirme confesar mi vida de cabrón consentidor.
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